El regreso de l’enfant terrible Coppola y su polémica Megalopolis, la Palma de Oro a Meryl Streep o la inagotable ambición de George Miller en su Furiosa, marcan los tres primeros días de un festival histórico.






El Cannes más vibrante de los últimos años levanta el telón con su habitual mezcla de glamour de revista y cine de autor. El mundo del mainstream y el más erudito, se entremezclan ya en sus tres primeras jornadas, comenzando con la última proeza de la Cinémathèque française, 3 horas del Napoleón de Abel Gance, restaurado minuciosamente, que parece ser la respuesta enardecida a la aproximación de 2023 de Ridley Scott.

Con el listón muy alto y los críticos ya a tono, llega Meryl Streep y Faye Dunaway, las dos caras femeninas más influyentes de distintos Hollywood, que son celebradas por el entregado público. La primera recibe la Palma de Oro Honorífica, la segunda presenta ‘Faye’ un documental producido por Amblin y HBO sobre su vida.


En la sección Un Certain Regard que es como una caja de bombones, mucha variedad y para todos los gustos (lo mismo es una maravilla que sales corriendo), The Damned, de momento, se presenta como lo más destacado; un western naturalista, sombrío y nevado, dirigido por el italiano Roberto Minervini.
Volviendo al carácter más comercial del certamen llega George Miller con su Furiosa, un tour de force que, con mensaje político incluido, parece ser otro notable aporte al universo Mad Max. La Sección Oficial también tiene sus lados oscuros y la danesa The girl with the needle, ha hecho apartar la mirada o abandonar la sala a más de uno. Una historia grotesca y macabra, que, sin embargo, ha recibido críticas generalmente favorables. ‘Bird’ de Andrea Arnold es la otra película en Sección Oficial que ha tenido una buena acogida, un drama sobre la adolescencia que transita entre un demoledor realismo y ciertos destellos fantásticos.


Y por supuesto llegamos al plato fuerte del festival, del año y quizás de la década. El estreno de la última película de Francis Ford Coppola, Megalopolis, supone el regreso del maestro a un festival que siempre le ha tenido en gran estima y que le premió con dos Palmas de Oro por La conversación (1974) y Apocalypse Now (1979). Ahora el cineasta presenta una fábula distópica que une elementos futuristas con la idiosincrasia del imperio romano. Un filme difícil de definir y que ha dividido drásticamente a la crítica. ¿Pero qué obra maestra no lo ha hecho?

Con esta pregunta en el aire y digan lo que digan, las ganas intactas por ver lo último del maestro, cerramos estos primeros tres días de festival y nos dirigimos hacía otros tres días con Yorgos Lánthimos y Paul Schrader como protagonistas.